jueves, 31 de julio de 2008

Vota ISP, vota por el cambio

Por Versvs
Resulta que en el Reino Unido un grupo de seis ISP (los seis mayores, con lo cual eso prácticamente equivale a todo) han acordado colaborar con el Estado para filtrar el tráfico de los usuarios (TheInq) y detectar quién está usando programas de p2p. Vaya por delante que en Reino Unido no está permitida la copia privada (aunque lo legal no sea lo justo, esta situación sí que permite acciones policiales más duras), así que aquí ese tipo de medidas no serían legales a día de hoy. Para completar el pastel, valga decir que aunque no tienen copia privada y les van a filtrar y bloquear el tráfico, van a tener que pagar su canon, reuniendo así lo peor de las «dos doctrinas» del derecho en materia de propiedad intelectual (nuestro canon y su no-copia privada). Un error elevado al cuadrado.

Dicho esto vayamos ahora al razonamiento para bloquear el p2p: ¿Tienes un cuchillo? Entonces está claro que pretendes asesinar a alguien. Se da por hecho que todo el tráfico p2p es de obras protegidas y se da por hecho, además, que este tráfico provoca lucro cesante; es mucho dar por sentado. Así que tráfico controlado, tributo obligatorio, aunque sea un impuesto que regule una actividad ilegal en ese país. Con tal de recaudar, aquí todo sirve. Siempre le podrán echar la culpa a Europa, como si Europa no la estuvieran construyendo ellos, sin contar con nosotros (obviamente).

Lo mejor de todo es ver lo bien que se apañan el estado y estas corporaciones cuando todos tienen algo que ganar; cuando van todos en el mismo barco aquí no hay problemas, pelillos a la mar y lo celebramos sin acritudes. El estado gana control sobre una herramienta que ha demostrado ser capaz de modificar la agenda pública y los ISP van ganando la posición de proveedores y amos absolutos de los contenidos o, mejor dicho, del grifo que los deja pasar (ambición que comparten con empresas como Nielsen o Nokia).

Quizá alguien en una discográfica esté celebrando estas medidas sin saber que, en realidad, aquí los ganadores son los ISP, cuellos de botella de todo el tráfico que podrán comenzar a exigir a unos y a otros qué se transmite y qué no. ¿Neutraliqué? Neutralinada. Lo próximo será obtener poderes para bloquear absolutamente la conexión (salvo si pagas el diezmo) o expulsar a los internautas. Echarlos fuera de la red y mandarlos directamente a la soledad analógica de 1965, como en Francia.

Está claro que todos quieren ser el proveedor de los datos, entendiéndose como tal el que posee la llave última que abre el grifo (o lo cierra) hacia el usuario. En España los ISP también se dejan querer, evidentemente están esperando su momento. Y en esta europa, su momento les llegará. Los lobbistas tienen la guerra ganada contra una población que aunque saliera del estado de febril opiosidad televisiva, no tiene ya una posición de fuerza en las negociaciones del nuevo contrato social, pues ha sido apartada de una producción industrial cuya huelga podría paralizar nuestros países.

¿Cuándo llegará este momento? Recuerdo haber leído en alguna parte (no tengo la fuente porque ni la recuerdo) que en una de esas reuniones donde gente de todas partes del globo se había acordado extender a todas partes del mundo la legislación ultrarrestrictiva predicada por los EE.UU., que a pesar de hablar constantemente de libre comercio pretende con esta medidas implantar un férreo proteccionismo para su industria. Eso lo leí hace mucho y la realidad parece ir por ese camino, con el G8 aprobando el ACTA.

En fin, que el trasvase del control y ordenamiento de la vida pública a empresas con «labor policial» privada sigue progresando. Por nuestro bien, no sea que votemos a los políticos equivocados y acabemos viviendo mejor. Y pelotazo asegurado (para algunos), saqueo para todos los demás. ¿Alguien se imagina cuántos votos recibiría un ISP si se presentara a las elecciones? ¿Por qué entonces los estados los facultan para llevar a cabo injerencias en la intimidad de las personas y para controlar el tráfico de internet de esas personas?

Está claro que no nos dejarán elegirlos, pero los ISP pueden acabar teniendo más poder que cualquier partido en la oposición, sin un solo votos; una cita electoral tras otra (es lo que tiene que no tengan que votarte).

miércoles, 30 de julio de 2008

Defensa de lo "común"

Guillermo Zapata
Diagonal

El autor, miembro de Conocimiento Pirata, muestra alguna de las alternativas a la actual situación de control del conocimiento que ejercen tanto gobiernos como grandes multinacionales.

En las últimas semanas se viene hablando de manera intensa en distintos medios de comunicación de la aplicación de nuevas medidas para el control de las redes de intercambio de pares (P2P). Desde las modificaciones en la legislación francesa a las declaraciones del Ministerio de Cultura en torno a la creación de un nuevo “marco jurídico coherente y seguro para la defensa de los derechos de propiedad intelectual” o los últimos acuerdos firmados en el pasado G-8 en Japón, todo parece ir encaminado en una misma dirección : la destrucción de los mecanismos de cooperación entre millones de personas y la distribución libre de contenidos a escala planetaria. Pero lo cierto es que la realidad es más compleja.

No nos llevemos a engaño, los ataques a las redes de pares deben enmarcarse en una estrategia compleja y contradictoria de los diferentes sectores del nuevo capitalismo y sus gestores (sean gobiernos nacionales, entidades supranacionales, empresas o entidades de gestión de derechos) cuyo único fin es la producción de pánico social, en una lógica similar a la de las leyes de extranjería, que permita el control y gobierno de las redes de intercambio.

No se trata de impedir el flujo libre de contenidos, sino de criminalizarlo e imponerle una lógica de escasez que permita su posterior explotación. Se trata de construir un espacio artificial entre la ‘cultura libre’ y la ‘cultura propietaria’ que es la de lo ‘disponible’.

Es decir, la producción de valor a través del gobierno (precarización) de los flujos comunicativos. Inmediatamente después de las declaraciones realizadas por el ministro de Cultura español, el ministro de Industria declaró prácticamente lo contrario. Estos dos sectores del capitalismo escenifican una pelea que, unida a la dificultad para aplicar en términos reales las medidas impulsadas por las distintas administraciones, nos demuestran que lo que se esconde detrás de éstos paquetes de medidas no es más que un intento por producir pánico y reproducir el imaginario que sostiene que el intercambio de ficheros a través de la red es un acto delictivo. La ley no se aplica, las administraciones se pelean y el camino es más sencillo para la imposición de medidas intermedias de todo tipo, desde el pago por descarga a la imposición de impuestos arbitrarios como el canon, etc.

Momento de alternativas

Las iniciativas contra la criminalización del intercambio de ficheros han ido en numerosas direcciones, desde las tecnológicas que proponen la habilitación de sistemas de encriptado, a las que están llevando a cabo colectivos que defienden los derechos individuales y la privacidad en la red como garantes de un acceso a la información y el conocimiento y por supuesto en el uso de software libre y la producción cada vez mayor de material copyleft, etc. Pero la verdadera potencia está en las propias redes singulares de cooperación.

En la pasión por compartir que se distribuye a través de la red. Ésa es la singularidad indestructible. Esa defensa colectiva de ‘lo común’ que se produce cada vez que alguien deja disponible para cualquier parte del contenido de su disco duro. Las leyes van contra esa potencia, no contra la tecnología. El problema es : ¿hasta dónde esa colectividad singularizada puede resistir el ataque ? ¿Cuánta experiencia pueden generar esas redes para defenderse ? La respuesta no puede darse tampoco en el territorio de la implementación de nuevas tecnologías más seguras y más ‘garantes’ de los derechos, es decir, no puede venir de la defensa de lo existente (cada vez más precarizado).

Sino de la conquista de nuevos derechos. Conquistar derechos es reapropiarse de lo común, de aquello que es creado siempre a partir de algo, mediante la cooperación y el intercambio, de aquello que intenta cercarse por la lógica del beneficio y eso sólo es posible mediante la composición de movimientos, nuevos territorios de conflicto, etc. De alguna manera, empieza a ser momento de pasar de la resistencia creativa a la ofensiva.

martes, 29 de julio de 2008

Las patentes mancomunadas como herramienta

Por: Kaitlin Mara
Intellectual Property Watch

Una iniciativa intergubernamental de carácter excepcional para la financiación de medicamentos en las regiones pobres y mal abastecidas tomó una decisión histórica la semana pasada: adoptar un acuerdo sobre el interés de compartir los derechos de propiedad intelectual (PI) a fin de reducir los costos y mejorar la calidad de los medicamentos necesarios.

En la 8ª reunión del Consejo Ejecutivo que se celebró en Ginebra los días 2 y 3 de julio, el mecanismo comercial de adquisición de medicamentos UNITAID aceptó el principio de crear patentes mancomunadas, a saber un conjunto de activos de PI cedidos por los titulares de los derechos, con objeto de otorgar más fácilmente licencias a terceros para la fabricación o la investigación.

Jorge Bermúdez, secretario ejecutivo de UNITAID, afirmó que la medida era “un paso importante” porque es la primera vez que la organización aborda de manera concreta la PI y el acceso a los medicamentos. Esta estrategia beneficiosa se sumará a las otras tácticas innovadoras, ya utilizadas por UNITAID, que también disminuyen los precios de los medicamentos y aumentan su disponibilidad y calidad en las regiones mal abastecidas, añadió.

UNITAID es un proyecto conjunto iniciado por Brasil, Chile, Francia, Noruega y el Reino Unido que consiste en aplicar un impuesto a los billetes de avión (como una fuente de financiación económicamente neutra y estable) y usarlo para financiar un servicio internacional de adquisición de medicamentos que se focaliza en las tres epidemias mortales más importantes a nivel mundial: el VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis.

UNITAID financia proyectos que tienen un impacto estratégico en el mercado de los medicamentos mediante la disminución del costo de estos últimos o la influencia ejercida sobre los fabricantes para que produzcan medicamentos adaptados a las necesidades de las regiones con bajos ingresos.

Bermúdez comentó a Intellectual Property Watch que el próximo paso a seguir consistirá en organizar un equipo de trabajo que desarrolle un plan de operaciones para crear patentes mancomunadas. Ya ha comenzado el reclutamiento de los miembros apropiados (que según un comunicado de noticias de la UNITAID reunirá expertos en “derecho de patentes, riesgos industriales y jurídicos, análisis económico, salud pública y medicamentos”) y se prevé que el grupo esté trabajando dentro de tres o cuatro semanas.

Una primera prioridad de las patentes mancomunadas podría ser en materia de tratamientos antirretrovíricos pediátricos, pero este tipo de medicamentos no serán los únicos, comentó Bermúdez.

El plan de operaciones está listo para que se lo apruebe durante la próxima reunión del Consejo en noviembre de 2008. Este plan prevé que la aplicación de las patentes mancomunadas comience en 2009. “Todos estamos trabajando para que este plazo sea viable y posible”, señaló Bermúdez a Intellectual Property Watch, y añadió que la mancomunación es “una etapa de suma importancia en materia de salud pública”.

Según Bermúdez, el estudio de las maneras de tratar la PI en el campo del acceso a los medicamentos constituyó uno de los puntos del orden del día de UNITAID durante un tiempo, y el grupo de asistencia médica Médicos Sin Fronteras (MSF) y la organización sin ánimo de lucro Essential Inventions atrajeron la atención del Consejo Ejecutivo hacia las patentes mancomunadas en su reunión de 2006 al proponer ese sistema para los medicamentos contra el VIH/SIDA.

Los documentos finales del reciente Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre Salud Pública, Innovación y Propiedad Intelectual (IGWG, por sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de la Salud y la posterior Asamblea Mundial de la Salud (AMS) ayudaron a estimular esfuerzos como éste mediante la obtención del apoyo de las naciones miembros, afirmó Ellen ‘t Hoen, directora de política de testimonio de la Campaña para el Acceso a los Medicamentos Esenciales de MSF.

La estrategia mundial y el plan de acción sobre salud pública[PDF], que se aprobó en la AMS a fines de mayo, le pide a los miembros que “diluciden la viabilidad de la constitución voluntaria de carteras comunes de patentes” para innovar en materia de salud pública.

“Este es un adelanto muy notable,” opinó ‘t Hoen, y podría ayudar a “eliminar las barreras de PI que frenan el desarrollo de combinaciones de dosis fijas” para los medicamentos contra el VIH/SIDA. Agregó que la decisión era “muy, muy alentadora” y que MSF estaba “firmemente comprometido” a ver la creación de patentes mancomunadas.

Michelle Childs, presidente de Essential Inventions y directora de Asuntos Europeos de la organización sin ánimo de lucro Knowledge Ecology International, se refirió a la mancomunación de patentes como “una oportunidad de empezar de nuevo en materia de acceso a los medicamentos contra el HIV para donantes, universidades, compañías farmacéuticas y pacientes”. Dijo además que un “fuerte compromiso por parte de la sociedad civil con los titulares de patentes” y una “buena gestión” serán fundamentales para que la mancomunación funcione en el futuro.

Un portavoz de la Federación Internacional de la Industria del Medicamento (IFPMA) dijo que las patentes mancomunadas son “sumamente interesantes” pero que le parecía que sus características todavía eran demasiado imprecisas como para poder hacer comentarios.

Según ‘t Hoen de MSF, el aumento de la polémica sobre patentes a escala mundial (lo que predijo que sólo empeoraría) puede hacer que lo de las patentes mancomunadas atraiga a los titulares de los derechos y que éstos las vean como una “solución mucho mejor”. Childs estuvo de acuerdo y opinó que la mancomunación era “una manera innovadora” de garantizar el acceso a los medicamentos “en vez de generar litigios y confrontación”.

Al principio será un mecanismo voluntario, dijo ‘t Hoen, y añadió que “ahora son las empresas las que tienen que ofrecerse de manera voluntaria”.